Futbol, fanáticos y solidaridad

La pelota no se mancha
Argentina un país futbolero, de eso no hay dudas. Quien no tiene un día a la semana para juntarse a un asado con amigos o un día de “fulbito”. Si, esa es parte de nuestra esencia, al menos de la de aquellos que adoramos el fútbol. La pelota no se mancha, dijo alguna vez, el que para muchos ha sido el mejor jugador de todos los tiempos. Aquel que allá por el 86´se trajo el mayor premio que todo jugador o todo amante del fútbol quiere tener, la copa del mundo. Y en este país donde se respira fútbol, también se respira solidaridad, aquella que se ve en una cancha cuando un adversario se cae y le tendemos la mano para que se levante, aquella que vemos cuando alguno del grupo no le alcanza para el 3er tiempo y entre todos hacemos la “vaquita” para que se quede a compartir, o quizás aquella que sirve para pagarle la cancha entre todos a aquel que no puede. Claro, algunos no sabrán de que hablamos, pero quienes hayan pisado una cancha, no necesitarán más explicaciones. Y hoy, que no podemos juntarnos a compartir algo que adoramos hacer, nos juntamos para seguir poniendo el hombro. Quizás con un objetivo más grande, quizás con un objetivo que no nos haga ganar ni un torneo, ni levantar una copa. El objetivo es el prójimo. El objetivo es ayudar a los que les toca estar en el banco, a los que les toca mirar el partido desde afuera. Hoy, en tiempos de pandemia, igual nos juntamos los muchachos del “Fulbito de los Jueves 21hs”, como nos identifica nuestro grupo de WhatsApp, pero esta vez es para poder ayudar. Y es así que entre todos decidimos juntar algo de lo que gastamos en las canchas y donarlo para ayudar a quienes más lo necesitan. Tal es así, que este grupo de amigos, decidió hacer una donación al refugio Neuquino Gabriel Brochero-Rengabro a cargo de Javier Tarditi, su presidente. Este refugio, es un espacio de pernocte para personas adultas, varones, quienes por diferentes motivos se encuentran en situación de calle. La idea del grupo es que otros grupos de amigos que juegan al fútbol, puedan contagiarse de esta idea y tender una mano a quienes lo necesitan. Ojalá esta acción pueda ser copiada, no fue tan difícil, nos organizamos y entre todos elegimos un lugar para realizar la donación. Todo es posible, solo hay que tener ganas de parar la pelota, hacer el pase justo y apuntar hacia la red.
Firman: ”los muchachos del Fulbito de los Jueves 21hs”

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